Archivo de Septiembre 2007

Enfrentemos los conflictos en fe

Septiembre 27, 2007

“Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos. Y pelearan contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová para librarte.”  Jeremías 1:17,19.

Evitar los problemas es una buena idea, pero enfrentarlos y darles solución es mucho mejor. A veces tememos a la confrontación y no nos gusta darle la cara a situaciones que merecen nuestra atención. La verdad es que evitar los conflictos no hace que estos desaparezcan. En otras palabras, evitar los problemas no resuelve el problema.  Dios nos manda en su palabra a que asumamos una actitud firme cuando tenemos que enfrentar situaciones difíciles. La palabra de Dios nos dice:  ”Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.” 1 Corintios 16:13.

En la escritura de nuestro artículo el Señor nos da cuatro pasos a seguir cuando tenemos que hacerle frente a los conflictos que se presentan en nuestra vida de fe.

Preparación (ciñe tus lomos)

El éxito solamente sucede cuando la oportunidad se encuentra con la preparación. Muchas veces desperdiciamos muy buenas oportunidades por no estar preparados para una buena entrevista.  En ocasiones no podemos defender nuestra fe producto que no hemos escudriñado la palabra de Dios diligentemente. A veces le tememos a las enfermedades y a la muerte porque no hemos tenido una vida de oración.  Tenemos que estar preparados para vivir, no podemos dejar que la vida dicte como vivimos, sino es nuestro diario vivir quien determina nuestra vida. “Y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.” 1 Pedro 3:15

Acción (levántate)

Hay que ser decididos en la vida. Tenemos que ser responsable por nuestras acciones.  No podemos dejar que las circunstancias sean quien nos empuje a tomar decisiones. Los hombres y mujeres de Dios tienen que ser gente con determinación y entusiasmo.  Los vencedores hacen que las cosas pasen, los perdedores dejan que las cosas pasen.  Dios nos manda a levantarnos y asumir una postura responsable frente a la vida. Sin esta actitud es muy difícil que logremos vivir en victoria. Cuando el pueblo de Dios tuvo que enfrentar la cruda realidad del Mar Rojo frente a ellos y el ejercito de Faraón detrás, Dios le dio la respuesta a tan desagradable situación: “Di a los hijos de Israel que marchen.” Éxodo 14”15. Es importante que seamos decididos.

Hablar en fe (háblales)

El cristiano que ha nacido de nuevo tiene que aprender a hablar la lengua de redención. Con esto quiero decir que tenemos que aprender a declarar la palabra de Dios y aplicarla en nuestro diario vivir.  A veces las montanas permanecen en nuestra vida porque no les ordenamos que se aparten de nosotros. El Señor Jesús nos enseñó: “Cualquiera   que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” Marcos 1123. Tenemos que hablar la palabra de Dios a los problemas. Debemos confesar que somos sanos, que somos más que vencedores, que nuestras finanzas aumentan, que la bendición de Dios siempre está con nosotros. A los enemigos de nuestro crecimiento espiritual hay que darle una orden sencilla: Quítate y échate en el mar.

Evitar el temor (no temas delante de ellos)

Dios no nos ha dado el espíritu de cobardía, por lo tanto él espera que sus hijos nos portemos valerosamente ante los enemigos de la fe. El temor es el peor enemigo que un cristiano puede enfrentar.  La mejor manera de vencer el temor es enfrentando lo que tememos en u n espíritu de fe y valentía. “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Salmos 27:1.

El fin de todo el discurso oído es este: Aunque muchos son los adversarios de nuestra fe, mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo. Estos adversarios pueden que peleen en contra nuestra, pero mayor es el Espíritu de Dios que está en nosotros. Ellos tropiezan y caen, nosotros nos levantamos y estamos en pie. Ellos pelearán contra ti, pero no te vencerán porque el Señor está contigo para librarte.

Fiel a la causa de Cristo


Juan Carlos Del Valle
Pastor Iglesia Vida

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Protegido: Caminando en las alturas

Septiembre 25, 2007

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La Evidencia de la Luz

Septiembre 21, 2007

Hace ya algunos anos regresaba de la ciudad del Minneapolis en un vuelo de la aerolínea North West. El avión era muy grande con un cupo para 250 pasajeros. En pleno vuelo y mientras algunos dormían, yo leía la Escritura y me deleitaba alegremente en la inmortal poesía de la literatura hebrea tan bien plasmada en el libro de Cantar de los Cantares. De pronto algo interrumpió la paz tan sublime que reinaba en mi corazón, un grito de temor quebró atrevidamente el silencio colectivo de la tripulación. ¿Qué sucede preguntaron algunos con gran estupor? Cerca de mi asiento un señor de edad ya avanzada acaba de sufrir un infarto del miocardio. Su esposa está desesperada ante la agonía del amor de su vida. ¡Por favor ayuden a mi esposo! ¿Hay aquí algún doctor? Nadie responde afirmativamente, todos desean ayudar pero nadie sabe lo que hacer. Estamos a 33 000 pies de altura y no se puede aterrizar.

La aeromoza corre hacia la cabina y segundos más tarde regresa con una botella de oxigeno. Es lo único que puede hacer ante una situación tan engorrosa. En un instante de divina lucidez el eco resonante de la voz de Dios retumba en lo profundo de mi alma. Juan Carlos, ¿que vas a hacer ante dicha situación? Señor, ¿Qué tu quieres que yo haga?, contesté con reverencia. En una fracción de segundo oí Su tierna voz: haz lo que Yo haría si estuviera en ese avión.

En ese momento entendí que si Cristo estuviera a mi lado él haría algo por ese pobre hombre, pero la realidad es que él está a mi lado. El lo prometió. Lleno de esa sublime e inevitable realidad me acerqué a su esposa y le pregunté: ¿Me permite orar por su esposo señora? Usted verá, yo soy un siervo del Dios Altísimo, de Jesucristo de Nazaret. Tengo su mandamiento, su autoridad, y estoy bajo su gran comisión. Si por favor, haga algo por mi esposo, apiádese de nosotros, me contestó.

Mi testimonio termina al estilo de Jesús. Movido con gran compasión impuse mis manos sobre el hombre enfermo y levanté mi voz al Señor en oración. El hombre fue sanano delante de todos de forma espectacular. Cristo desea continuar su ministerio de poder a través nuestro, pero la verdad es que necesita nuestras manos. Bueno, a decir verdad más que nuestras manos necesita nuestra disposición. La evidencia de la luz es que podemos ver y contemplar lo que está a nuestro alrededor. La evidencia de la luz es que podemos caminar sin temor a tropezar, sabemos lo que tenemos delante. Dios nos ha llamado a ser esa evidencia. Cristo nunca fue parte del problema, él fue parte de la solución. “Como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, el cual anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.” Hechos 10:38

Cuando enfrentamos la realidad de nuestra naturaleza cristiana nos damos cuenta que lo sobrenatural es para el cristianismo lo que lo mojado es para el agua, lo que la luz es para el sol. Si en realidad somos para Cristo lo que Cristo es para nosotros, entonces no tenemos otro remedio sino reflejar su vida, trasmitir su amor, operar en su poder.

Fiel a la Causa de Cristo
Pastor Juan Carlos del Valle

Matrimonios de Nuestra Iglesia

Septiembre 13, 2007

Después de haber orado fervientemente al Señor por un mover de su Espíritu en los matrimonios de nuestra iglesia, el encuentro de parejas que acabamos de celebrar este fin de semana fue sin lugar a dudas la respuesta de Dios a nuestras oraciones. La familia sacerdotal es de suma importancia para Dios pues es la arcilla fundamental para la edificación de un ministerio de éxito. Cuando los matrimonios aprenden a caminar en el propósito de Dios para sus vidas, entonces grandes cosas suceden en el hogar, en la igleia, y también en las sociedades. La tierra es sanada cuando los matrimonios son sanados. Nuestra iglesia ha entrado en una nueva etapa de crecimiento. ¡Bendito sea el Nombre glorioso de nuestro Señor Jesús!

La Reforma del Espíritu

Septiembre 13, 2007

Cuando damos un vistazo a lo que Dios está haciendo en el mundo hoy nos damos cuenta que estamos a punto de una nueva reforma en la iglesia. Entre los años 1500 y 1600 la primera reforma fue acerca del mensaje de salvación, de regresar a lo que la Biblia nos dice acerca del pecado, la fe, y el perdón. Ese mensaje les enseñó a los que estaban en tinieblas que la justificación es a través de la fe, y únicamente así es que podemos llegar a tener paz con Dios. En la primera reforma se le devolvió la Biblia a la gente.

La segunda reforma tiene que ver con nuestro compromiso como creyentes. El día ha llegado donde Dios demanda un compromiso mayor de parte de su pueblo. Tenemos que evitar la tibieza espiritual y la falta de dedicación incondicional a la causa de Cristo. Cuando Jesús murió en la cruz por nosotros no solo nos liberó de nuestros pecados, sino también de nuestras excusas. Toda excusa y falta de compromiso es un triste reflejo de nuestra vieja naturaleza.

“Ciertamente David, después de haber servido a su propia generación conforme al propósito de Dios. Hechos 13:36

A veces pensamos que nuestros problemas son económicos, o familiares, o tienen que ver con falta de oportunidades. No, la mayoría de nuestros problemas son de índole espiritual. No oramos, no ayunamos, no estamos abiertos a la obra que el Espíritu de Dios quiere hacer en nuestras vidas. No le damos prioridad al reino de Dios en nuestro diario vivir. El desdén por las cosas espirituales ha hundido a infinidad de cristianos en la ruina y la mediocridad espiritual. La rebeldía en contra de las autoridades establecidas por Dios ha hecho que muchos pierdan la cobertura espiritual de sus líderes, exponiéndose así a infinidad de trampas y lazos del enemigo. Jesús habló fuertemente a sus discípulos acerca de poner nuestra vida en el orden correcto. En Mateo 6:33 nos dice: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”

Amados, nuestra iglesia ha entrado en una etapa de crecimiento espiritual. El Espíritu de Dios está trayendo las almas y edificando las vidas. Como pastor y siervo de Dios les exhorto a que aviven el don que el Señor ha puesto en cada uno de vosotros. Es tiempo de estar vestidos con toda la armadura de Dios. En lo que a mi respecta, mi compromiso con el Señor es interceder por vosotros a fin de que la vida, el poder, y la bendición de nuestro Señor continúe manifestándose en cada uno de ustedes.

Cruzada Republica Dominicana

Septiembre 5, 2007

El Jueves pasado regresamos de la Ciudad de San Francisco en la Republica Dominicana. Tuvimos un dialogo muy importante con los lideres de la alianza pastoral. La ultima semana de Enero tendremos una cruzada masiva de evangelizacion donde esperamos una participacion de mas de 50 000 personas. Si te interesa participar de este evento contacta a la hermana Beth Hernandez en nuestras oficinas.

Restauración a la manera de Dios

Septiembre 5, 2007

El deseo de Dios es restaurar la tierra a su plan original. Pero cuando decimos la tierra nos referimos también a todo lo que está dentro de ella, las sociedades, los gobiernos, las familias, los matrimonios, las personas. Sin embargo, la restauración es un proceso que necesita de cada uno de nosotros. Todo lo que Dios hace él lo desea hacer por medio de nosotros, a través de nuestra vida regenerada a la imagen de Cristo. El libro de Isaías nos muestra cual es nuestro papel en el plan de Dios:

“Para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades; para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. ” Isaías 49:8b-9ª

A veces queremos heredar terrenos que ya han sido labrados, viñas que ya han sido cultivadas, y casas que ya han sido edificadas. Pero la verdad es que Dios nos llama a heredar lo que no está terminado para que nosotros lo terminemos. Dios nos llama a traer su bendición donde hay maldición, esperanza donde hay desesperación, amor donde hay odio, perdón donde hay deseos de venganza, su luz donde hay tinieblas.

Dios quiere usarnos para liberar a los que moran en tinieblas. El quiere mostrar su gloria al mundo, y lo quiere hacer a través de nosotros. Nadie enciende una luz y la pone debajo de un almud, sino que la muestra. Dios quiere mostrar la vida de Jesús a este mundo y nosotros somos sus embajadores, estamos bajo su comisión, tenemos su autoridad. Cristo en nosotros es la esperanza de gloria.

“A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado. Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades asoladas, los escombros de muchas generaciones.” Isaías 61:3-4

Si leemos bien el pasaje anterior nos daremos cuenta que Dios también quiere que seamos un canal de bendición a su pueblo. Hay muchos cristianos que han pasado por grandes tribulaciones. Los afligidos de Sion son aquellos que han soportado muchas pruebas, a ellos Dios quiere restaurar. Les quiere bendecir eternamente y para siempre restaurando sus vidas, sus familias, sus ministerios, su salud. El deseo de Dios es restaurar los escombros de muchas generaciones, las maldiciones y toda la basura generacional que a veces arrastramos de nuestro pasado.