Dios está en busca de hombres y mujeres que piensen como él piensa. La razón es bien simple: Una persona que piensa como Dios entonces habla y actúa como él. Para pensar como Dios tenemos que permitirle al Espíritu Santo que imparta la vida de Jesús a nuestro hombre interior. Cuando la vida de Jesús viene a nuestro corazón la capacidad para vencer en todo también viene a nuestro corazón.
Dios nos ha prometido grandes cosas a cambio de una cosa bien pequeña, la entrega de nuestro corazón de manera incondicional. Este acto de confianza nos hace personas listas para triunfar en todo. Lucas 1:37 nos dice, “Con Dios todas las cosas son posibles” de modo que eso nos hace a nosotros personas de grandes posibilidades. El Nuevo Testamento concordante literal traduce ese versículo de la siguiente manera: “No es imposible para Dios cumplir sus declaraciones.” Todo lo que Dios dice, él lo hará. A través de toda la Escritura Dios nunca hizo algo que él no hablara primero. Dios habló, después ejecutó. El poder para hacer está en el decir.
En un estudio que se hizo acerca de la enfermedad del ‘mal de Parkinson’, se descubrió algo interesante. Se observó por un tiempo prolongado a un grupo de pacientes que después de habérseles sometido a una tomografía axial computarizada del cerebro, se les encontraron lesiones cerebrales idénticas a aquellos que sufren de la enfermedad. Sin embargo, estos pacientes nunca se dieron por enterados que portaban la enfermedad debido a que nunca se le manifestaron los síntomas de la misma. Un poco más tarde se descubrió que estas personas eran gente optimistas, productivas, y con una visión positiva de la vida. La lección que encontramos en este estudio es poderosa: El hecho que un problema se origine en nuestras vidas eso no quiere decir que ese problema prospere. La mayoría de los problemas que se manifiestan en nuestra vida son el resultado de una actitud pesimista y destructiva. Lo que decimos cuando estamos bajo el poder de la unción de Dios no es lo mismo que lo que decimos cuando falta esa unción. Una declaración de fe es una explosión destructiva en el campamento del enemigo de las almas. Una persona que tiene fe en su Dios usa las mismas declaraciones que Dios usa para expresar su actitud ante lo imposible. Lo imposible es imposible simplemente porque la convicción de nuestra fe es débil.
De acuerdo a estrategas militares, un ejercito necesita 6 veces mas ofensiva para tomar una posición estratégica que para mantener esa posición una vez obtenida. Avanzar es siempre mucho más costoso que mantenerse donde uno se encuentra. Para ser la persona que tú eres no necesitas mucho esfuerzo. Sin embargo, para llegar a ser la persona victoriosa que Dios quiere que seas, entonces requerirás mucho más esfuerzo, dedicación y sacrificio. A veces encontramos gran oposición cuando tratamos de crecer en la fe y lograr grandes cosas. Las personas que no tienen el coraje de luchar siempre se oponen al avance de aquellos que luchan. Albert Einstein, el famoso científico de origen Judío expresó en una ocasión: “Los hombres que tienen un gran espíritu de triunfo siempre sufren oposición de parte de los que tienen un espíritu mediocre.”
Con los años he aprendido que la mayoría de las personas que no tienen comunión con el Espíritu Santo terminan siempre siendo victimas del negativismo y la depresión. Muchos cristianos no se dan cuenta cuan necesario es mantener una relación diaria con el Espíritu de Dios. El mal no es más que un poder sobrenatural que solamente cede camino y abre paso a un poder sobrenatural mayor que él.
Existe una tendencia peligrosa en la iglesia anglosajona de hoy a diluir la verdad redentora del evangelio para así no ofender a personas que se quieren acercar al Señor. La verdad es que Dios ofenderá nuestra mente cuando él quiere hablar a nuestro espíritu. Es tiempo de buscar el poder, de subir al lugar de su gloria sin temor a encontrar otra cosa sino su majestad. Si queremos ver milagros, señales y maravillas, entonces le tenemos que dar una oportunidad a que el Espíritu de Dios se manifieste. No nos podemos ofender por lo que Dios quiere hacer. La medalla de honor del infierno el diablo se da otorga a aquellos demonios que son responsables por causar ceguera y mediocridad espiritual. Satanás está bien complacido con aquellos espíritus infernales que hacen que las personas crean cualquier cosa excepto la palabra de Dios.
Fiel a la causa de Cristo
Juan Carlos Del Valle
Pastor Iglesia Vida
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