“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. Aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de los labios.” Proverbios 4:23-24
El médico sabía cómo teníamos el estomago cuando le ensenábamos la lengua. De la misma manera la condición de nuestro corazón es revelada por las cosas que decimos. El Señor Jesús dijo en una ocasión: “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.” Lucas 6:45. Un sembrador cualquiera va a sembrar una semilla y la tierra nunca le dice: ¡Detente!, ¿Qué clase de semilla vas a sembrar en mi seno? No, la tierra simplemente crecerá la semilla sin importarle que tipo de semilla sea. La tierra no hace distinción entre la que es buena y la que es mala, simplemente proveerá los minerales que la semilla necesita para crecer. De la misma manera funciona nuestro corazón, todo lo que sembramos en él eso es lo que producirá. El corazón, por lo tanto, es la tierra más fértil que existe. Si le permitimos al enemigo sembrar el temor, las dudas, o la falta de perdón en nuestro corazón; entonces eso exactamente es lo que nuestro corazón crecerá. Sin embargo, si sembramos la palabra de Dios, sus promesas, y todas aquellas cosas que son buenas, entonces eso mismo es lo que producirá. El apóstol Pablo expresó este principio de forma bien sencilla: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Gálatas 6:7. Tenemos que proteger nuestro corazón de todas aquellas malas actitudes que quieren penetrar en él. No podemos darle entrada a malos pensamientos, ni al temor, ni a la frialdad espiritual. Debemos reservar el corazón para sembrar en él todas aquellas cosas que pertenecen a la vida y a la piedad.
¿Cómo podemos guardar nuestro corazón?
Nuestro corazón lo guardamos cuando guardamos lo que oímos y lo que decimos. Las semillas que se siembran en el corazón entran a través de aquellas cosas a las cuales prestamos atención. La fe viene por el oír, pero el temor también viene por el oír. De manera que si le damos el oído a aquellas cosas que no edifican nuestra vida entonces le estamos dando entrada a una semilla que al final producirá destrucción. El resultado es un ciclo vicioso, lo que escuchamos después lo pensamos, lo hablamos y consecuentemente lo volvemos a escuchar de nosotros mismos y así perpetramos una condición interior que nos puede hacer la vida una experiencia miserable. En este día mi oración es que Dios te llene de sabiduría espiritual para que con toda diligencia puedas guardar tu corazón.
Oración para el día de hoy
Señor Jesús, gracias te doy porque tú hablas a mi vida y me das la sabiduría para proteger lo que entra en mi corazón. Ayúdame a ser una persona que siempre escuche palabras que edifiquen mi vida y hable palabras de fe que me ayuden a vivir en victoria. Fortalece mi fe para que todo lo que tenga que enfrentar lo haga con determinación y sabiduría de lo alto. En el Nombre de Jesús ¡Amén!
Recomendaciones para la semana
-Lee y medita en las siguientes Escrituras: Santiago 3 y Filipenses 4:8
-Medita en el hecho que nuestras palabras tienen tremendo poder.
Este domingo 4 de Mayo
Habrá servicio de santa cena en Iglesia Vida en Miami. No te pierdas este momento tan especial para acercarte al Señor Jesús de manera más intima. El servicio lo tendremos nuevamente en el hotel Couryard by Marriott que se encuentra en la 79 y la 36th en Doral. El servicio empezará a las 10:30 de la mañana
No olvides traer tu biblia, una libreta para anotar, y sobre todo un corazón bien dispuesto. ¡Si!, puedes traer a un amigo si así lo deseas. Para más información escríbenos electrónicamente a jc@iglesiavidamiami.com.
Juan Carlos Del Valle
Pastor Iglesia Vida Miami