Archivo de Abril 2008

La tierra más fértil que existe

Abril 29, 2008

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. Aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de los labios.” Proverbios 4:23-24

El médico sabía cómo teníamos el estomago cuando le ensenábamos la lengua. De la misma manera la condición de nuestro corazón es revelada por las cosas que decimos. El Señor Jesús dijo en una ocasión: “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.” Lucas 6:45. Un sembrador cualquiera va a sembrar una semilla y la tierra nunca le dice: ¡Detente!, ¿Qué clase de semilla vas a sembrar en mi seno? No, la tierra simplemente crecerá la semilla sin importarle que tipo de semilla sea. La tierra no hace distinción entre la que es buena y la que es mala, simplemente proveerá los minerales que la semilla necesita para crecer. De la misma manera funciona nuestro corazón, todo lo que sembramos en él eso es lo que producirá. El corazón, por lo tanto, es la tierra más fértil que existe. Si le permitimos al enemigo sembrar el temor, las dudas, o la falta de perdón en nuestro corazón; entonces eso exactamente es lo que nuestro corazón crecerá. Sin embargo, si sembramos la palabra de Dios, sus promesas, y todas aquellas cosas que son buenas, entonces eso mismo es lo que producirá. El apóstol Pablo expresó este principio de forma bien sencilla: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Gálatas 6:7. Tenemos que proteger nuestro corazón de todas aquellas malas actitudes que quieren penetrar en él. No podemos darle entrada a malos pensamientos, ni al temor, ni a la frialdad espiritual. Debemos reservar el corazón para sembrar en él todas aquellas cosas que pertenecen a la vida y a la piedad.

¿Cómo podemos guardar nuestro corazón?

Nuestro corazón lo guardamos cuando guardamos lo que oímos y lo que decimos. Las semillas que se siembran en el corazón entran a través de aquellas cosas a las cuales prestamos atención. La fe viene por el oír, pero el temor también viene por el oír. De manera que si le damos el oído a aquellas cosas que no edifican nuestra vida entonces le estamos dando entrada a una semilla que al final producirá destrucción. El resultado es un ciclo vicioso, lo que escuchamos después lo pensamos, lo hablamos y consecuentemente lo volvemos a escuchar de nosotros mismos y así perpetramos una condición interior que nos puede hacer la vida una experiencia miserable. En este día mi oración es que Dios te llene de sabiduría espiritual para que con toda diligencia puedas guardar tu corazón.

Oración para el día de hoy

Señor Jesús, gracias te doy porque tú hablas a mi vida y me das la sabiduría para proteger lo que entra en mi corazón. Ayúdame a ser una persona que siempre escuche palabras que edifiquen mi vida y hable palabras de fe que me ayuden a vivir en victoria. Fortalece mi fe para que todo lo que tenga que enfrentar lo haga con determinación y sabiduría de lo alto. En el Nombre de Jesús ¡Amén!

Recomendaciones para la semana

-Lee y medita en las siguientes Escrituras: Santiago 3 y Filipenses 4:8

-Medita en el hecho que nuestras palabras tienen tremendo poder.

Este domingo 4 de Mayo

Habrá servicio de santa cena en Iglesia Vida en Miami. No te pierdas este momento tan especial para acercarte al Señor Jesús de manera más intima. El servicio lo tendremos nuevamente en el hotel Couryard by Marriott que se encuentra en la 79 y la 36th en Doral. El servicio empezará a las 10:30 de la mañana

No olvides traer tu biblia, una libreta para anotar, y sobre todo un corazón bien dispuesto. ¡Si!, puedes traer a un amigo si así lo deseas. Para más información escríbenos electrónicamente a jc@iglesiavidamiami.com.

Juan Carlos Del Valle
Pastor Iglesia Vida Miami

www.myspace.com/pastorjuancarlosdelvalle

Nuestra fortaleza viene del Señor Jesús

Abril 22, 2008

Y multiplicó su pueblo en gran manera, y lo hizo más fuerte que sus enemigos.” Salmo 105:24


Hoy es un día de fortalecimiento para cada uno de aquellos que han recibido a Jesús en su corazón. Cada día es un despliegue glorioso de la fidelidad de Dios para con su pueblo. El orgullo de cada creyente es llevar esa verdad redentora con gozo inefable en el corazón. Dios va a multiplicarte de manera especial. Multiplicará tus fuerzas, tus finanzas, tu salud, tu autoridad espiritual, tus oportunidades. El Señor vindicará a sus hijos e hijas de forma espectacular. Tus vecinos, amigos y familiares mirarán la bendición de Dios en tu vida y dirán: “Grandes cosas ha hecho el Señor contigo.” Dios te fortalecerá y te hará más fuerte que todos tus enemigos. ¿Cuáles son esos enemigos? El desanimo, la escasez, las enfermedades, los desprecios, traiciones, la depresión, el temor, la ansiedad, la falta de esperanza. El Señor ya te ha puesto en posición anotadora, por lo tanto no temas ni desmayes que su bendición ya ha sido decretada sobre tu vida. Recuerda que lo único que Dios pide de ti es que confíes en su gracia y su poder para redimir tu vida. “Los que confían en el Señor son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre.” Confiar en Dios te hará una persona estable e inmovible.

Recomendación para la semana


-Lee y medita en las siguientes Escrituras: Filipenses 4:13, Jeremías 1:19, Salmos 34:4-8

-Medita en el hecho que nuestros peores enemigos no son personas.

Todo lo que nos sigue es bueno

Abril 9, 2008

“Ciertamente el bien y la misericordia me seguiran todos los días de mi vida.” Salmo 23:6

A veces escucho a otras personas decir: ‘¡Que suerte tienes!’ La realidad es que los hombres y mujeres que servimos a Dios no somos afortunados, sino bendecidos. El deseo de Dios es que seamos bendecidos y no que tengamos suerte. La bendición de Dios es algo que viene a nuestras vidas y se queda para siempre, la suerte en cambio es momentánea. Dios nos ha prometido en su palabra que el bien (todo lo que es bueno, favorable, de buen nombre) y la misericordia (la gracia, la paciencia, y el amor incondicional de Dios) nos seguirán todos los días de nuestra vida. Nada malo puede seguir al cristiano porque de Dios solamente viene lo bueno. La condenación, las enfermedades, la pobreza, la maldición no provienen del cielo. De Dios viene la salvación, la salud, el bienestar y la bendición. La biblia nos dice en Santiago 1:17: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.” Lo cierto es que todo lo que no desciende del cielo, asciende del infierno. Lo que no viene de Dios viene del enemigo de nuestras almas. Cada nuevo día que asoma a nuestra ventada es otra oportunidad que Dios nos da para ver su poder en acción a favor de los que le aman. Recuerda que el deseo de Dios es recompensar y bendecir a aquellos que guardan su palabra. En Deuteronomio 28:2 hay una promesa espectacular: “Y vendrá sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.” Proponte en tu corazón escuchar la voz del Señor y verás las ventanas de los cielos abrirse de par en par sobre tu vida.

Oración para el día de hoy

Señor Jesús, gracias te doy porque el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida. Yo reconozco que de ti solamente viene lo bueno. Ayúdame a ser hacedor de tu palabra y no solamente un oidor olvidadizo. Espíritu Santo te pido que me enseñes cada día a reconocer cuando Dios Padre está hablando a mi vida. En el Nombre de Jesús ¡Amén!

Lo que más necesitamos viene de arriba

Abril 3, 2008

Voz de Triunfo
Pastor Juan Carlos y Kim Del Valle


Lo que más necesitamos viene de arriba

“La bendición del Señor es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.”  Proverbios 10:22

¿Sabías tu que el deseo de Dios es enriquecerte en todo? Cuando pensamos en las riquezas siempre se nos escapa el pensamiento a las cosas materiales. Sin embargo, enriquecerse no viene como resultado del aumento de nuestro poderío económico. Enriquecerse es el resultado de la bendición de Dios en nuestras vidas. La bendición del Señor alegra el corazón porque con ella viene el gozo y la paz a nuestro hombre interior. La bendición de Dios no es más que un incremento de todas aquellas cosas que hacen que prosperemos en todo aquello que emprendemos. Dios quiere bendecir nuestro trabajo y nuestras horas de descanso. Dios quiere bendecir nuestras finanzas, nuestra familia, nuestra relación con él. El deseo del Señor el arrancar de nosotros la tristeza y añadir alegría a nuestro corazón. En Proverbios 15:15 leemos: “Todos los días del afligido son difíciles; mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.” La aflicción es un estado del cual Dios nos quiere libertar. Muchas de las situaciones difíciles que nosotros atravesamos tienen el propósito de que Dios se glorifique no en nuestro sufrimiento, sino en nuestra liberación. Nunca olvides que el deseo de Dios es alegrar el corazón de sus hijos y así proveernos un banquete continuo al corazón.  Antes de terminar quiero animarte a que le pidas a Dios su bendición. Nunca te olvides que la respuesta a todas nuestras aflicciones es la bendición del Señor. Te animo a que busques la bendición de Dios porque ella enriquece y no añade tristeza consigo.

Oración para el día de hoy

Señor Jesús, gracias por tu bendición la cual enriquece y no añade tristeza con ella. Te pido que derrames sobre mi vida todas aquellas cosas que tú tienes para mí y nunca me dejes caer en la indiferencia espiritual. Yo creo con todo mi corazón que tu deseas lo mejor para mi y ahora recibo una doble porción de tu bendición sobre mi vida. En el Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Carlos Del Valle
Pastor Iglesia Vida

www.iglesiavidajax.com

www.myspace.com/pastorjuancarlosdelvalle